Mensajes clave
· En comparación con la atención habitual (es decir, sin actividades concretas), administrar a las personas con demencia sesiones de terapia con música probablemente mejore los síntomas de depresión y podría mejorar los problemas generales de conducta.
· En comparación con otras actividades, la terapia con música podría mejorar la conducta social, pero no está claro si mejora la ansiedad.
· Estos efectos podrían no durar más allá del final del tratamiento.
· No hay evidencia de que la terapia con música afecte al bienestar emocional, la agitación ni la cognición (p. ej., el pensamiento y la memoria) de las personas con demencia, aunque hay dudas al respecto.
· No está clara la evidencia sobre los efectos a largo plazo, pero en los estudios no se observaron efectos a largo plazo.
· Los efectos adversos (efectos secundarios no deseados) podrían ser poco frecuentes, pero los estudios no fueron consistentes en cómo se informaron, por lo que se necesita más evidencia antes de poder establecer conclusiones fiables.
¿Por qué se ofrece terapia con música ayuda a las personas con demencia?
Las personas con demencia gradualmente desarrollan dificultad para pensar y realizar las actividades cotidianas. A menudo la demencia se asocia con problemas emocionales y conductuales y podría disminuir la calidad de vida de la persona. En los estadios más avanzados de la demencia, comunicarse con palabras puede resultar difícil para las personas, pero incluso cuando ya no pueden hablar, todavía pueden ser capaces de tararear o seguir la música. Por lo tanto, la terapia con música puede ser especialmente apropiada para mejorar las vidas de las personas con demencia.
¿Quién proporciona la terapia con música?
Los musicoterapeutas están especialmente cualificados para trabajar con personas individualmente o en grupo, utilizando la música para tratar de ayudar a satisfacer sus necesidades físicas, psicológicas y sociales. Otros profesionales también pueden formarse para proporcionar terapias similares.
¿Qué se quiso averiguar?
Se quiso saber si, en las personas con demencia, la terapia con música funciona mejor que la atención habitual u otras actividades, como pintar. El interés se centró en si la terapia cambió los siguientes desenlaces al final del tratamiento:
· bienestar emocional que incluye la calidad de vida;
· depresión y ansiedad;
· agitación o agresión y problemas generales de conducta;
· conducta social; y
· cognición (p. ej., pensamiento y memoria).
También se quiso averiguar si había algún efecto a largo plazo tras finalizar el tratamiento o algún efecto no deseado.
¿Qué se hizo?
Se buscaron estudios en los que las personas con demencia se asignaran al azar a recibir terapia con música (de al menos cinco sesiones) o a un grupo de comparación sin actividades o con actividades distintas. Se combinaron los resultados de los estudios para calcular los efectos de la terapia con música con la mayor exactitud posible. También se calificó el nivel de confianza en los resultados.
¿Qué se encontró?
Se encontraron 30 estudios realizados en 15 países. En los estudios participaron 1720 personas con demencia de intensidad variada. En la mayoría de estudios los participantes vivían en residencias de mayores. Siete estudios administraron la terapia con música de forma individual; los demás administraron la intervención a grupos. Esta revisión pudo utilizar los resultados de 28 estudios con 1366 personas con demencia para uno o más desenlaces al final del tratamiento. Diez estudios aportaron información sobre los resultados a largo plazo.
Resultados principales
Al final del tratamiento
La terapia con música probablemente mejore los síntomas de depresión y podría mejorar los problemas generales de conducta, en comparación con la atención habitual.
La terapia con música podría mejorar la conducta social en comparación con otras actividades. Hubo menos confianza en los efectos de la terapia con música sobre la ansiedad en comparación con otras actividades.
La evidencia disponible no apunta a que exista ningún beneficio de la terapia con música en el bienestar emocional (incluida la calidad de vida), la agitación y la agresión, ni la cognición, pero la evidencia es limitada y hay dudas al respecto.
A más largo plazo
Algunos estudios midieron los desenlaces a las cuatro semanas o más tras finalizar el tratamiento. No se encontraron efectos duraderos, pero se midieron menos resultados a más largo plazo, y no existe seguridad acerca de esta evidencia. Es probable que los futuros estudios tengan una repercusión significativa sobre lo que se conoce de los efectos de las terapias con música en las personas con demencia, por lo que es importante continuar la investigación en esta área.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Hubo variación en la calidad de los estudios y en la información proporcionada. En todos los estudios, los participantes y el personal podrían haber sabido qué tratamiento recibían los participantes y, en algunos, también podrían haberlo sabido los evaluadores. Esto podría haber afectado a los resultados. Con respecto a los efectos al final de la terapia con música, existe una confianza moderada en la evidencia del efecto beneficioso sobre la depresión en comparación con la atención habitual. Se tiene poca confianza en los efectos o la falta de efectos sobre cualquiera de los demás desenlaces. Los efectos adversos rara vez se informaron.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
Esta revisión actualiza una revisión anterior. Se añadieron ocho nuevos estudios y se establecieron nuevas conclusiones. La evidencia está actualizada hasta el 30 de noviembre de 2023.
En comparación con la atención habitual, administrar a las personas con demencia al menos cinco sesiones de una intervención terapéutica con música probablemente mejora los síntomas depresivos y podría mejorar los problemas generales de conducta al final del tratamiento.
En comparación con otras actividades, las intervenciones terapéuticas con música podrían mejorar la conducta social al final del tratamiento. No es posible establecer conclusiones sobre el desenlace de ansiedad, ya que la certeza de la evidencia es muy baja.
Podría no haber efectos sobre otros desenlaces al final del tratamiento. No hubo evidencia de efectos a largo plazo de las intervenciones terapéuticas con música.
Los efectos adversos podrían ser poco frecuentes, pero los estudios no fueron consistentes a la hora de informar sobre ellos.
Los estudios futuros deben examinar la duración de los efectos con relación a la duración general del tratamiento y el número de sesiones.
La demencia es un síndrome clínico con varias causas distintas. Se caracteriza por el deterioro en la actividad cognitiva, conductual, social y emocional. Existen intervenciones farmacológicas, pero tienen un efecto limitado en muchas de las características del síndrome. Sin embargo, la receptividad a la música podría mantenerse hasta las fases avanzadas de la demencia, y las intervenciones terapéuticas con música (que incluyen, pero no se limitan a, musicoterapia) son adecuadas para las personas con demencia avanzada. Debido a la incertidumbre acerca de la efectividad de las intervenciones terapéuticas con música, se realizan ensayos para evaluarla. Esta revisión actualiza la última publicada en 2018 y explora la evidencia actual sobre los efectos de las intervenciones con música en las personas con demencia.
Evaluar los efectos de las intervenciones terapéuticas con música en las personas con demencia sobre el bienestar emocional (incluida la calidad de vida), el trastorno del estado de ánimo o el afecto negativo (es decir, síntomas depresivos y ansiedad), los problemas conductuales (es decir, problemas generales de conducta o síntomas neuropsiquiátricos y en concreto nerviosismo o agresión), la conducta social y la cognición, al final del tratamiento y cuatro semanas o más después del final del tratamiento, y evaluar cualquier efecto adverso.
El 30 de noviembre de 2023 se realizaron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Demencia y trastornos cognitivos (Cochrane Dementia and Cognitive Improvement Group), MEDLINE (Ovid SP), Embase (Ovid SP), PsycINFO (Ovid SP), CINAHL (EBSCOhost), Web of Science Core Collection (ISI Web of Science), LILACS (BIREME), ClinicalTrials.gov y el meta-registro de la Organización Mundial de la Salud, la Plataforma de registros internacionales de ensayos clínicos.
Se incluyeron los ensayos controlados aleatorizados de intervenciones terapéuticas con música (de al menos cinco sesiones) para las personas con demencia, siempre que midieran cualquiera de los desenlaces de interés. Los grupos control recibieron atención habitual u otras actividades con o sin música.
Dos autores de la revisión trabajaron, de forma independiente, para incluir los estudios identificados en función de los criterios de inclusión y para posteriormente extraer los datos de los estudios incluidos y evaluar su riesgo de sesgo. Cuando fue necesario se estableció contacto con los autores de los ensayos para obtener datos adicionales, como subescalas relevantes. Los datos se agruparon mediante el modelo de efectos aleatorios. La certeza de la evidencia para las dos comparaciones y los desenlaces principales de interés se evaluó con el sistema GRADE.
Se incluyeron 30 estudios realizados en 15 países con 1720 participantes asignados al azar. Veintiocho estudios con 1366 participantes aportaron datos a los metanálisis. Diez estudios aportaron datos a los desenlaces a largo plazo. Los participantes presentaban demencia en grados variables de gravedad y residían en residencias de mayores en la mayoría de los estudios. Siete estudios administraron una intervención individual; los demás administraron la intervención a grupos. La mayoría de las intervenciones incluyeron elementos activos y receptivos de la experiencia musical. Los estudios tuvieron alto riesgo de sesgo de realización y algunos tuvieron alto riesgo de sesgo de detección u otros sesgos.
En las intervenciones terapéuticas con música en comparación con la atención habitual, se encontró evidencia de certeza moderada de que, al final del tratamiento, las intervenciones terapéuticas con música probablemente mejoraron de forma ligera los síntomas depresivos (diferencia de medias estandarizada [DME] –0,23; intervalo de confianza [IC] del 95%: –0,42 a –0,04; nueve estudios, 441 participantes), y se encontró evidencia de certeza baja de que podrían haber mejorado los problemas generales conductuales (DME –0,31; IC del 95%: –0,60 a –0,02; 10 estudios, 385 participantes). Se encontró evidencia de certeza moderada de que las intervenciones terapéuticas con música probablemente no mejoraron la agitación ni la agresión (DME –0,05; IC del 95%: –0,27 a 0,17; 11 estudios, 503 participantes). Evidencia de certeza baja a muy baja indicó que no mejoraron el bienestar emocional (DME 0,22, 95; IC del 95%: –0,29 a 0,56; cuatro estudios, 154 participantes), la ansiedad (DME –0,15; IC del 95%: –0,39 a 0,09; siete estudios, 282 participantes), la conducta social (DME 0,22; IC del 95%: –0,14 a 0,57; dos estudios; 121 participantes) ni la cognición (DME 0,19; IC del 95%: –0,02 a 0,41; siete estudios, 353 participantes). Evidencia de certeza baja o muy baja indica que las intervenciones terapéuticas con música podrían no haber sido más efectivas que la atención habitual a largo plazo (cuatro semanas o más después del final del tratamiento) para cualquiera de los desenlaces.
En las intervenciones terapéuticas con música comparadas con otras intervenciones se encontró evidencia de certeza baja de que, al final del tratamiento, las intervenciones terapéuticas con música podrían haber sido más efectivas que las demás actividades para la conducta social (DME 0,52; IC del 95%: 0,08 a 0,96; cuatro estudios, 84 participantes). Se encontró evidencia de certeza muy baja de un efecto positivo sobre la ansiedad (DME –0,75; IC del 95%: –1,27 a –0,24; 10 estudios, 291 participantes). En el resto de los desenlaces, evidencia de certeza baja mostró que no hubo un efecto: bienestar emocional (DME 0,20; IC del 95%: –0,09 a 0,49; nueve estudios, 298 participantes); síntomas depresivos (DME –0,14; IC del 95%: –0,36 a 0,08; 10 estudios, 359 participantes); agitación o agresión (DME 0,01; IC del 95%: –0,31 a 0,32; seis estudios, 168 participantes); problemas generales de conducta (DME –0,08; IC del 95%: –0,33 a 0,17; ocho estudios, 292 participantes) y cognición (DME 0,12; IC del 95%: –0,21 a 0,45; cinco estudios; 147 participantes). Se observó evidencia de certeza baja o muy baja de que las intervenciones terapéuticas con música podrían no haber sido más efectivas que otras intervenciones a largo plazo (cuatro semanas o más después del final del tratamiento) para cualquiera de los desenlaces.
Los efectos adversos se midieron o registraron de forma inconsistente, pero no se notificaron eventos adversos graves.
La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.